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Marketing
Domingo, 18 de Julio de 2010 17:29
Los métodos y técnicas, numerosos, que caen bajo esta denominación son quizás los que desde un punto de vista teórico más se acerquen a los dos principios genéricos de la
segmentación de un mercado:
heterogeneidad de los grupos entre sí y la
homogeneidad entre los integrantes de cada grupo.
A diferencia de los
métodos anteriores el
análisis de grupos establece dichos grupos por la similitud de sus miembros accediendo a varios criterios que se eligen de antemano por su relevancia (normalmente relacionados con el
comportamiento de compra) sin asociar dichos criterios con otros descriptivos que expliquen las
diferencias de comportamiento por grupos en términos de perfiles identificativos de sus miembros. Esta forma de proceder, se denomina
tipología, y es diferente conceptualmente de la
segmentación propiamente dicha que ha venido describiendo. La
eficacia estratégica de la tipología es algo más limitada que la de la
segmentación, ya que aunque la obtención de grupos permite conocer mejor los tipos de
comportamiento de compra y por tanto el mercado, la aplicación de estrategias diferenciadas habría de identificar previamente a los componentes de cada grupo.
Al no establecerse una correspondencia entre estos grupos (
clusters) y otras características descriptivas que los identifiquen, el resultado es una
tipología y no una
segmentación.
La versión comúnmente utilizada en
segmentación es jerárquica y acumulativa: una vez agrupados en primera instancia los individuos, se forman los grupos de mayor tamaño posible por
acumulación de grupos que estén cerca en el espacio métrico, esto es, que minimicen la función de distancia entre grupos. Esta secuencia se repite hasta que todos los individuos han sido
clasificados en grupos. Los últimos grupos de la jerarquía, los más pequeños, son a menudo grupos de individuos con remota similitud y por tanto escasamente significativos como segmentos. La
representación gráfica del resultado es usualmente un
diagrama de árbol.
Pese a que la técnica es de fácil uso y teóricamente intachable, es la amplia variedad de versiones lo que le resta
efectividad, pues al no haber un único modelo queda a la elección del analista o del encargado de la
gestión comercial el decir, no solo la versión a utilizar y cuantos y qué criterios forman las dimensiones del espacio métrico, sino también hasta dónde, en la jerarquía de grupos resultante, se pueden los grupos considerar relevantes como
segmentos del mercado.
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