Integración entre los impuestos sobre las rentas

La existencia de dos impuestos personales sobre la renta en un mismo ordenamiento, uno que grava a tipo único el beneficio societario del ejercicio antes de repartir dividendos a los socios y otro a la totalidad de las rentas percibidas por las personas físicas a tipo progresivo, conduce a una duplicidad de gravamen, y se intenta evitar mediante los sistemas de integración.

Esta integración se lleva a cabo de dos maneras: mediante los sistemas de integración total, o a través de los sistemas de integración parcial.

Sistemas de integración total

Aquí los sistemas van por la vía de la eliminación efectiva del impuesto de sociedades:

SISTEMA DE UNIDAD

Supone la desaparición total del impuesto de sociedades, lo que en el se hace es que el socio integre en su base el dividendo percibido postergando la tributación sobre el beneficio no distribuido al momento en que el accionista enajene sus participaciones en la sociedad y obtenga la correspondiente ganancia de capital.

SISTEMA DE SOCIEDADES DE PERSONAS

En este sistema pervive el sistema de sociedades, pero únicamente a efectos de cifrar el beneficio de la entidad a efectos tributarios, lo que se hace es considerar directamente obtenida por el socio la parte del beneficio fiscal que le corresponde, tanto del distribuido como del no distribuido, que ha de encargarse la entidad de comunicarle a cuanto asciende exactamente. Una vez en poder del socio la información, este incluye en su base del IRPF tanto el dividendo percibido como la parte de beneficio no distribuido que le corresponde.

SISTEMA DE TRANSPARENCIA FISCAL

Parecido al anterior, la sociedad liquida el impuesto de sociedades y después satisface los dividendos del accionista, comunicándole a la vez cual es la proporción de beneficio no distribuido y la del distribuido que le corresponde. El accionista incluye en la base de su IRPF tanto el dividendo percibido como la proporción de beneficio no distribuido que le corresponde. Este sistema convierte a la sociedad en una entidad “transparente” a efectos fiscales, pues considera los beneficios como directamente obtenidos por los socios, actuando el IS como un mero impuesto a cuenta. A pesar de ser muy difundido, presenta inconvenientes:

  • En sociedades de gran tamaño y gran cifra de capital social, el calculo exacto de la proporción de beneficio que corresponde a cada uno es dificilísimo.

  • Para la mayoría de los accionistas el sistema puede resultar gravoso e injusto, ya que si durante varios años los tenedores de la parte mas significativa del capital social imponen una política de no pago de dividendos (aumento de reservas) aquellos van a estar pagando un impuesto excesivo.

  • Puede ser un peligro serio para la recaudación tributaria, ya que si hay fraude y ocultación, esto duplicaría sus efectos por involucrar también al IRPF.

Sistemas de integración parcial

No pretenden la eliminación de ningún impuesto, simplemente eliminar la doble imposición, habiendo dos vías: operar en el impuesto de sociedades o hacerlo en el de la renta de las personas físicas:

Sistemas que operan en el Impuesto de Sociedades

SISTEMA DE DEDUCCIÓN DE DIVIDENDOS

En vez del beneficio total obtenido por la entidad, el objeto imponible del gravamen de sociedades pasa a ser el beneficio obtenido en el ejercicio y no distribuido a los socios, con lo que se elimina de su tributario al beneficio distribuido (ya que pasara proporcionalmente a cada socio en la base del IRPF)

SISTEMA DE DOBLE TIPO

Se trata de compensar la doble imposición, para ello el impuesto de sociedades grava con un tipo fijo al beneficio no distribuido y con otro también fijo pero mas reducido, el que se va a distribuir entre los socios. Posteriormente el socio integra en la base de su IRPF el dividendo percibido.

SISTEMA DE DOBLE TIPO CON IMPUTACION

Es un sistema mixto, pues opera en ambos gravámenes personales. El impuesto grava con tipos distintos al beneficio distribuido y no distribuido. El socio integra en su base el dividendo efectivamente percibido como la fracción de cuota del impuesto sobre el beneficio distribuido que le corresponde, deduciéndose luego tal fracción en la cuota del IRPF.

Sistemas que operan en el IRPF

SISTEMA DE EXENCION DEL DIVIDENDO

El beneficio de la entidad es gravado en su totalidad por el impuesto de sociedades, estableciendo la norma reguladora del IRPF la exención total del mismo para los dividendos y otras formas de retribución a las participaciones en los capitales propios de las sociedades.

SISTEMA DE IMPUTACION

La totalidad del beneficio es gravado por el impuesto de sociedades, y cuando la sociedad abona al socio el dividendo pertinente, le comunica también la fracción de tal impuesto que le corresponde en función de su participación en la sociedad. A partir de aquí se abren distintas posibilidades:

  • Que el socio integre en la base de su IRPF tanto el dividendo neto percibido como la fracción de cuota que le corresponde, y posteriormente en la cuota de este impuesto se deduzca la fracción del impuesto de sociedades que se había imputado en la base.

  • Que el socio haga la integración en la base descrita en la variante anterior.

  • No gravar los dividendos sino únicamente a partir de un determinado nivel de rentas. Tal es lo conocido como sobreimpuesto.

  • Gravar tan solo una parte del dividendo bruto percibido, permitiendo deducirse en cuota idéntica proporción de la fracción de la cuota del impuesto de sociedades que le hubiese correspondido.

Etiquetas:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *