Para expresar la oferta monetaria como un múltiplo de la base monetaria establecemos los supuesto siguientes:
1.- La demanda de efectivo por parte del público, Lm es una proporción, a, de los depósitos a la vista
de forma que:

Donde a esta entre 0 y 1, es estable a corto plazo y es el coeficiente efectivo/depósitos que dependen del comportamiento del público y en particular de los hábitos de pago que estarán condicionados por el coste de obtener efectivo y por facilidad para conseguirlo.
2.- Los bancos mantiene un porcentaje de liquidez, coeficiente de reservas (ω) que se define como:

Aunque el coeficiente de reservas depende del tipo de interés oficial, suponemos que permanece constante.
Si bien el conciente entre las reservas y los depósitos de los banco depende de un grupo de variables, tales como el tipo de interés del mercado, la tasa de descuento, el coeficiente de reservas exigido y la incertidumbre que afecta al flujo neto de depósitos a corto plazo, podemos suponer que permanece constante, ésta es la hipótesis que vamos a mantener para establecer la relación entre la base monetaria y la oferta monetaria. En consecuencia:

La relación entre la base monetaria y la oferta es el multiplicador monetario y su magnitud depende inversamente del coeficiente de reservas y del coeficiente de efectivo/depósitos.
El multiplicador monetario (Km) indica cuánto varía la cantidad de dinero por cada euro de variación de la base monetaria, es siempre mayor de uno.
Cantidad de dinero = Multiplicador de dinero * Base monetaria
El Banco Central puede incidir sobre la oferta monetaria (OM) de dos formas:
1.- Alterando la base monetaria (BM). Si por ejemplo quiere aumentar la oferta monetaria llevará a cabo una operación de mercado abierto comprando títulos a cambio de billetes de nueva emisión, lo que incrementara la OM.
2.- Modificando el coeficiente de reservas (w). Si el Banco central desea incrementar la cantidad de dinero, se reducirá el coeficiente de reservas y los bancos podrían utilizar los activos ahora excedentes para conceder más créditos, incrementándose la oferta monetaria (OM)
