Distribución formal de la carga tributaria

Por Diego

febrero 25, 2010 Hacienda pública Sin comentarios

    1. La justicia o equidad como problema fiscal

Reparto de la carga tributaria o distribucion formal de los costes publicos es el problema que pretende solucionar el reparto entre los integrantes de la sociedad del coste de aquellas actividades emprendidas en beneficio de todos.

Este problema ha generado revoluciones, movimientos independentistas… a lo largo de la historia, trascendiendo asi su interes de lo estrictamente financiero. Como ya sabemos la justicia y la asignacion eficiente de los recursos, junto al crecimiento economico estable, son las finalidades basicas del gobierno en las sociedades modernas. Pero cada uno de nosotros tenemos y sostenemos nuestra particular idea de lo que ha de entenderse como justo y equitativo, por ello el termino “Justicia” carece de una aceptacion universal. Una solucion aparente podria ser aplicar el principio de igualdad absoluta de todos los ciudadanos : coste total de las mismas / numero total de ciudadanos. Pero esta forma de aplicar la equidad ha dado muchísimos problemas y conflictos, el ultimo episodio notable ocurrió en Gran Bretaña con la experiencia del “Comunity Charge”, mas conocido como “Poll Tax” (impuesto de capitacion que impuso Margaret Tatcher en Escocia en 1989 y que al año siguiente extendio a Gales e Inglaterra, pero fue derogado en 1991 por las numerosas protestas y conflictos)

Los dos criterios que se han ido manejando para el reparto son el Principio del Beneficio, tambien denominado de Equivalencia que proclama que un sistema fiscal es equitativo solo en la medida en que cada individuo contribuya a la financiacion de las actividades publicas de acuerdo al interes (beneficio) que para el tengan dichas actividades, y el Principio de Capacidad de Pago, según el cual cada individuo debe contribuir a las cargas colectivas en funcion de su capacidad para hacerlas frente.

    1. El principio del beneficio

Se trata de un criterio de reparto de la carga tributaria en el que subyace una noción conmutativa de la justicia. Existiendo una equivalencia entre los impuestos y otros pagos satisfechos por los ciudadanos y las prestaciones que estos reciben del sector publico, intentando trasladar al ambito de las actuaciones publicas los procedimientos asignadores y los principios de funcionamiento del mercado en la fijacion de los precios.

Fueron los marginalistas italianos de las primeras decadas del siglo XX los que mejor desarrollaron los alcances y contenidos de este principio, en concreto Mazzola (1878-1949), planteo que cada individuo satisfaciera un precio-impuesto igual o equivalente a la utilidad marginal que personalmente derivaba de los servicios publicos prestados por el estado, y la unica solucion para que se pueda mantener tal equivalencia es que el Estado intente aproximarse a las preferencias individuales en la provision de bienes y servicios publicos. El primer problema que ha de resolverse es el del cifrado de tales consumos individuales y determinar la cuantia exacta a aportar por cada individuo, Antonio de Viti di Marco (1892-1956) establecio dos hipotesis:

  • Todos los ciudadaes son demandantes de bienes y servicios publicos

  • La renta individual es el mejor indice del consumo de bienes y servicios publicos por parte de cada sujeto. Para De Viti los bienes publicos pueden verse desde dos opticas diferentes : son factores de produccion, y ademas son bienes y servicios complementarios de otros bienes y servicios de produccion privada. (carretera – automovil)

De Viti llega a la conclusion de que como mejor se da la satisfaccion al Principio Impositivo del Beneficio es a traves de la Imposicion Progresiva sobre la Renta, consiguiendose una discriminacion de los precios (o impuestos) de los servicios publicos. Aunque la utilizacion de este principio en la realidad se encuentra muy constreñido.

    1. El principio de capacidad de pago

Postula que cada ciudadano contribuya a la financiacion de las actividades publicas en funcion de su propia capacidad para ello, lo que significa que se reparta con justicia el coste total.

Los primeros enunciados se remontan al siglo XVI. Solo dos cuestiones relativas a el han suscitado alguna polemica :

  • Como ha de entenderse la capacidad contributiva en las personas – si hemos de ser todos iguales ante la ley, debemos de serlo ante el impuesto (J.S.Mill 1806-1873), aunque dicha igualdad solo es posible si el sacrificio personal que el impuesto ocasiona es igual para todos. Este argumento tiene el inconveniente de tener que dar contenido al concepto de igualdad de sacrificio. En los primeros años del s.XX, Edgeworth y Cohen Stuart intentaron dar contenido operativo al concepto de Igualdad de Sacrificio, llegando a establecer tres acepciones distintas : el sacrificio igual absoluto, el sacrificio gual proporcional, y el sacrificio marginal igual. La primera defiende que cada contribuyente debe sufrir una desutilidad igual a la de los demas ciudadanos (que la utilidad de las unidades de renta que se detraen sea igual para todos). Suponiendo U (y) funcion de utilidad de la renta y T impuesto : U (y) – U (y – T) ha de ser igual para todos. El sacrificio igual proporcional exige que la utilidad de las unidades de renta sustraidas por el impuesto guarde la misma proporcion, respecto a la utilidad de la renta antes de gravamen (U(y) – U(Y – T) / U (y) sea igual para todos. El sacrificio marginal igual es que cada contribuyente pague un impuesto tal que el sacrificio de la colectividad sea minimo, siendo d U (y – T) / d (y – T) ha de ser igual para todos los sujetos. Solo la imposicion progresiva sobre la renta personal es la unica modalidad impositiva capaz de verificar cualquier de las acepciones de igualdad anteriores.

  • Cuales son los indicadores expresivos de dicha capacidad – en cuanto a como apreciar la capacidad de pago de los individuos, siempre se ha considerado los fundamentales la renta, la riqueza y el consumo. Practicamente desde su formulacion definitiva por A.Smith y J.S.Mill las manifestaciones directas de capacidad era la opcion que gozaba de un acuerdo de los teoricos. Comenzo sin embargo a dejar de ser tan mayoritaria en los primeros años de la segunda mitad del s.XX, sobretodo a raiz de la crisis del petroleo. Pero sus muchos años de predominio en el pensamiento financiero hacen de él para muchos un principio irrenunciable de cualquier sociedad democrática.

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